Un camino por las grandes cuestiones que desde siempre han ocupado (y preocupado) al ser humano, de la mano de la lechuza de Minerva y de grandes pensadores. Pero el camino tenemos que recorrerlo cada uno, reflexionando y aspirando a conocernos mejor nosotros mismos y comprender el mundo que nos rodea (en el que estamos inmersos y donde tenemos un papel activo que desempeñar)
Si no podemos contar con el otro la vida va perdiendo su sentido. Mejor, el único sentido que tiene la vida es el que querámos (o podamos) otorgarle. Y sin el otro al lado, ¿qué sentido tiene levantarse cada maña?